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Archivado en: Europeas 2014
¿Qué nos jugamos en estas elecciones europeas?
Jueves, 1 de Mayo de 2014
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¿Qué nos jugamos en estas elecciones europeas?
Estamos en un momento político y ante unas elecciones muy importantes.

Sin embargo, uno de los principales hechos es la apatía ante las elecciones, la desesperanza de que puedan servir para algo positivo, de que valga la pena incluso votar.

Y la verdad es que no lo tenemos fácil quienes estamos convencidos de lo contrario. Es justo reconocer que una parte del abstencionismo de izquierdas puede entenderse, aunque no lo creamos positivo. Empezaremos por la dificultad de derrotar el liderazgo conservador de Ángela Merkel, líder del país más decisivo de la Unión. Seguimos con los efectos desastrosos de las políticas neoconservadoras sobre sectores populares y especialmente sobre las amplias mayorías sociales europeas del Sur en lo que considerábamos conquistas sociales irreversibles. Podríamos continuar con el paso de tortuga que lleva la democracia en la Unión Europea; nos referimos a la preponderancia tan exagerada de los Estados sobre el Parlamento europeo; aunque sabemos de las dificultades objetivas para el ensamblaje de 28 estados, tan diferentes en sus realidades económicas, sociales, culturales, lingüísticas, en sus tradiciones, con sus fantasmas del pasado… Podríamos seguir con el retroceso en el principal valor consolidado de la Unión: la paz frente a dos guerras mundiales habidas en 31 años con unos 90 millones de muertos; retroceso constatado en las guerras balcánicas y ahora en Ucrania. Podríamos continuar con otros males como la corrupción, la insolvencia de la política ante la crisis, …

Y sin embargo, las personas de izquierdas no podemos sucumbir al desánimo ni a la apatía ni al desinterés en estas elecciones, porque sería tirar piedras contra nuestro propio tejado. Se trata de un envite donde nos jugamos mucho.

La Unión Europea necesita un nuevo pacto de relanzamiento. Son muchas las razones para propugnar un nuevo rumbo del europeismo. Sin duda, la principal es la brutal crisis económica y social con sus efectos devastadores en paro, en desigualdades sociales, en pérdidas salariales y de servicios públicos, en emigración forzosa de jóvenes altamente cualificados…

Necesitamos un golpe de timón a la izquierda en el nuevo pacto frente a las derechas de la Unión Europea, del Estado español y de Navarra.  Queremos destacar una constatación fundamental: a más votos de izquierdas, más fuerza habrá para el giro de izquierdas en las políticas públicas. No es cierto que nuestros votos no sirvan para nada. Por eso, tenemos que conseguir el máximo peso de las amplias mayorías sociales europeas frente a los grandes poderes financieros, económicos, empresariales. Y, junto a esto, en nuestras luchas políticas, sociales, sindicales necesitamos respuestas unitarias y mucho más potentes a escala europea. Necesitamos conformar movilizaciones y estados de opinión pública vigorosos para conseguir reformas comunes para la ciudadanía europea: por ejemplo, crear movimientos en favor de la anulación de los paraísos fiscales (reserva central del fraude fiscal), un salario mínimo interprofesional, una protección social por desempleo o renta básica a escala europea…

Necesitamos un nuevo pacto por una Europa social y solidaria. Frente al paro, frente al paro juvenil, al deterioro social, a los recortes, a las crecientes desigualdades, a la pobreza… Crecimiento sostenible con empleo para todos o garantía de protección social y de una vida digna, servicios públicos universales, estado de bienestar. Una Europa solidaria, humana frente a las enormes fracturas sociales en el seno de cada país y entre los países del Norte y los del Sur, entre los acreedores y los deudores.

Necesitamos un nuevo pacto por una Europa más democrática en un triple sentido. Por un lado, mejorar la democracia en la Unión: Avanzar sobre los déficits democráticos existentes; formar una auténtica ciudadanía europea frente a la preponderancia de los estados sobre el parlamento europeo; mayor participación democrática y ciudadana; mejora democrática en la elección de las instituciones europeas; mejor encaje de las naciones o regiones; una orientación federalizante para la Unión.

Por otro lado, ensanchar la democracia en todos los ámbitos: con participación, con toma de decisiones de la ciudadanía mediante referéndums vinculantes, con transparencia, con formas de control popular directo sobre las personas elegidas o sobre los asuntos públicos más importantes, con sistemas electorales plenamente democráticos, regulando los derechos democráticos de los 5 millones de personas inmigrantes en España, mejorando las ILP, con transparencia en la financiación de partidos políticos…

De igual forma, y desde una posición favorable a participar también en la política institucional, debemos tener una actitud precavida ante la política y adoptar medidas correctoras: Mantener una tensión frente a los valores negativos de la política, especialmente su pugna entre la supuesta eficacia y la moral. Estar con la sociedad, con los movimientos sociales, con las iniciativas populares, con las gentes que se rebelan frente a la injusticia o plantean valores alternativos positivos, luchar desde la calle y desde las instituciones.

Y, finalmente, estas elecciones también pueden ser un espaldarazo para el cambio en Navarra. Desde Batzarre, desde Izquierda-Ezkerra (n) queremos impulsar un cambio social, progresista, de izquierdas y un cambio integrador. Hace falta un acuerdo de bases comunes para la convivencia entre las gentes navarras con diferente sentimiento de pertenencia. El cambio requiere, asimismo, un proyecto común y pactado entre las diferentes izquierdas; no puede fundamentarse en una yuxtaposición de proyectos más o menos contradictorios, pues estaría abocado al fracaso. Y el cambio debe ilusionar a una mayoría social amplia de Navarra; por ello ha de convertirse en una corriente central de nuestra sociedad. Por eso, esta tarea precisa de una alianza inter-identitaria de todas las izquierdas procedentes del navarro-españolismo y del vasquismo. Y precisa de liderazgos compartidos, porque en estos momentos cada tribu no se reconoce en el liderazgo de la otra parte. El momento actual del cambio,  exige deliberación, debate, dialogo, escucharle al otro, romper desconfianzas construidas durante décadas. Es necesario un tiempo nuevo, unas bases comunes para nuestra sociedad, el bienestar para las mayorías sociales y para las personas más necesitadas, unos principios claros basados en los derechos humanos, unos objetivos comunes compartidos.

Por estos motivos queremos sumar apoyos a la Izquierda Plural, a Izquierda-Ezkerra, porque deseamos un cambio de rumbo a la izquierda en Europa, en el Estado español y en Navarra, porque no nos hemos plegado a las políticas antisociales, porque no hemos votado el artículo 135 que constitucionaliza el dogma neoconservador.

Milagros Rubio, concejala de Izquierda Ezkerra en Tudela
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iu batzarre los verdes plataforma navarra por el cambio
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